Análisis Global

El contexto internacional y el nivel de actividad local

Desde principios del año en curso el gobierno argentino definió una determinada orientación de la política económica, que incorporaba, implícitamente, la hipótesis de una mejora en las variables internacionales más relevantes para nuestro país. A partir de la proyección de un mayor crecimiento de la economía mundial -el FMI prevé una tasa de expansión para el corriente año del 4,2%-, resultaba factible suponer una suba en el precio de los productos básicos de exportación y un acceso más fluido al financiamiento internacional.

A su vez, el acuerdo con el FMI y el nuevo ajuste fiscal deberían inducir una baja sustantiva de la tasa de riesgo-país, que contribuiría a acelerar el proceso de reactivación productiva que se insinuaba desde fines del año pasado.

Pero en los hechos las proyecciones, hasta el presente, no se han comportado como se había pensado originariamente. En primer lugar y como ya es bien conocido, porque el ajuste fiscal afectó las expectativas de los agentes económicos moderando la demanda de bienes de consumo y los planes de inversión.

Además, porque el contexto internacional expone determinados comportamientos que perjudican el desenvolvimiento de nuestra economía.

Así, por ejemplo, los precios de exportación de los granos y de los aceites vegetales se encuentran todavía por debajo de las ya deprimidas cotizaciones de 1999. Sólo la soja y, por supuesto, el petróleo, escapan a esta tendencia declinante.

Por otro lado, la Reserva Federal de los Estados Unidos ha decidido -a mediados de mayo- un incremento de 0,5% en la tasa de interés de los fondos federales, lo que determina que dicha tasa haya aumentado en 1,75% desde mediados del año pasado.

Esta decisión de la Reserva Federal tiene varias implicancias para la Argentina. Entre las principales pueden señalarse las siguientes:

En el contexto de este panorama, tanto el sector público como el privado enfrentarán un mercado financiero más hostil en los próximos meses. El sector público nacional debe todavía obtener fondos por una cifra cercana a los u$s 9.000 millones (ver cuadro adjunto) en lo que resta del año y frente a dificultades en el exterior se apoyará, crecientemente, en el mercado local.

En tal caso, se produciría un típico efecto de "crowding out"-desplazamiento de la demanda privada por el sector público-, dificultando y encareciendo los recursos prestables para el sector productivo.

Como se puede observar, en definitiva, el escenario económico tiende a mostrar nuevos elementos que conspiran más aún contra la reactivación productiva y llevan al equipo económico a anunciar nuevos recortes del gasto público. Y ello, a su vez, impacta negativamente sobre el nivel de actividad económica, generando una sucesión de efectos que no parece encontrar solución.

Financiamiento público - Año 2000
 

Programa financiero Economía

Obtenido Faltante  
Financiamiento total 17.500 8.831 8.669 49,5%  
Multilaterales
1.500
100
1.400
93,3%  
Administración de pasivos
1.000
534
466
46,6%  
Privatizaciones
700
0
700
100,0%  
Titulos públicos
14.300
8.197
6.103
42,7%  
 
Mercado interno
4.500
2.186
2.314
51,4%
 
Mercado externo
9.800
6.010
3.790
38,7%
Fuente: Fundación Capital, sobre la base de datos del Ministerio de Economía.

Evolución del balance comercial

El comercio exterior argentino presentó en el primer trimestre del año un déficit de u$s 182 millones -según las estimaciones del INDEC-, sustancialmente inferior al saldo negativo de 760 millones del mismo lapso de 1999.

Dicha variación respondió a un incremento de las exportaciones de 12%, ya que las importaciones permanecieron prácticamente constantes.

El aumento del valor de las exportaciones reflejó una suba conjunta de las cantidades físicas (6%) y de los precios (5%). A su vez, las cantidades y los precios de las importaciones permanecieron estables.

En consecuencia, los términos del intercambio -relación de los precios de exportación y de importación- tuvieron una mejora equivalente a unos u$s 270 millones entre ambos períodos.

El aumento del valor de las exportaciones fue en términos absolutos de u$s 585 millones (ver cuadro adjunto), destacándose:

Con respecto a la evolución entre ambos períodos de los principales precios de exportación, se observaron variaciones muy dispares. Por un lado, registraron aumentos el petróleo (163%), naftas (147%) y aluminio (36%), en tanto que presentaron bajas el trigo (-12%), maíz (-7%), aceite de soja (-31%) y aceite de girasol (-29%).

La evolución de las importaciones por tipo de bien permite extraer algunas conclusiones:

La recesión observada en 1999 no fue acompañada -como es tradicional- por un superávit del balance comercial, debido fundamentalmente a la sensible caída de los precios de exportación y a la contracción de las ventas a Brasil, cerrando el año con un déficit de u$s 2.229 millones.

En la presente coyuntura, asimismo, se observa que a pesar del crecimiento del producto interno bruto en el primer trimestre respecto de igual período de 1999 -de un 2% aproximadamente, según declaraciones oficiales-, el déficit comercial cayó sustancialmente.

Esto último se explica básicamente por un cambio en dirección opuesta de los factores que operaron decisivamente en 1999:

Más allá de la evolución del saldo del balance comercial en el corto plazo, parece resultar necesario para lograr un crecimiento adecuado y sostenido en el tiempo, una diversificación mayor de los bienes exportados -reduciendo el efecto de la volatilidad de los precios de productos básicos- y también una extensión de los mercados de destino.

En estas materias ha sido positivo -si bien aún notoriamente insuficiente- el reciente conjunto de medidas oficiales para estimular las exportaciones.

Diferencia del valor de las exportaciones en el primer trimestre de 2000 con respecto a igual período de 1999
(Millones de dólares)

Rubros Diferencias absolutas
Total 585
Subtotal de productos seleccionados
490
Petróleo crudo
335
Trigo
144
Naftas
61
Aluminio en bruto
48
Maiz
25
Aceite de soja
-58
Aceite de girasol
-55
Vehículos automotores
-10
Resto 95

 

Fuente: INDEC.