Sector Externo
Situación
Con una fuerte caída de las importaciones en junio, la primera mitad del año cerró con un superávit comercial de u$s 2.000 millones -ampliamente superior al de igual lapso del año anterior-, como resultado de un aumento de 3% en las exportaciones y una reducción de 6% en las importaciones.
En el primer semestre del año el balance comercial registró sendos superávit con Chile, Mercosur y Medio Oriente (el obtenido con Chile igualó a la suma de los logrados con los otros dos destinos), a la vez que presentó déficit el intercambio con América del Norte y Unión Europea.
En julio las exportaciones argentinas a Brasil cayeron 10,3% respecto de igual mes de 2000 (a pesar de que ese país aumentó sus importaciones totales), repitiendo el comportamiento de junio, cuando disminuyeron 5,6%.
Superávit comercial récord por caída de las importaciones
Con un fuerte descenso de las importaciones (-19%) y un incremento de las exportaciones (6%), el mes de junio mostró -según estimaciones preliminares del INDEC- un superávit comercial de u$s 767 millones, el más alto de la última década.
En el primer semestre del año, los agregados mayores tuvieron las siguientes variaciones:
Por el lado de las importaciones, todos los grandes rubros exhibieron reducciones, con excepción de los bienes de consumo, que aumentaron 1%. Se destacaron los vehículos automotores de pasajeros (-27%) y los bienes de capital (-13%), evidenciando la persistente caída de la inversión. Cabe mencionar que a juzgar por las variaciones de esos dos rubros en junio, la disminución de la inversión se vendría acelerando, ya que en este mes las bajas de las importaciones fueron de 68% en automotores de pasajeros y de 32% en bienes de capital.
Durante la primera mitad del año, el país tuvo
superávit comercial con Chile (u$s 1.114
millones), el Mercosur (570 millones) y Medio Oriente (507 millones). En cambio,
presentó déficit el intercambio con
el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (735 millones) y la
Unión Europea (344 millones).
Nuevo régimen de devolución del IVA a exportaciones
La devolución del IVA a los exportadores ha sido una de las demandas principales de éstos, dado que las demoras excesivas y la escasa previsibilidad en la devolución del gravamen dificulta el inicio y el sostenimiento de las exportaciones.
Mediante el reciente Decreto 959, se estableció un nuevo régimen de devolución por el cual la AFIP aspira a dar curso a los pagos en no más de 19 días.
Por el nuevo régimen se elimina la división preexistente
entre el mecanismo general de
devolución que insumía 180 días y el anticipado de aproximadamente
30 días, el cual requería que el exportador aportara una garantía
(hipoteca, caución de títulos públicos, aval bancario o
seguro de caución) ante eventuales pagos indebidos.
Ahora se instauró un solo mecanismo que prevé reducir los tiempos del anterior mecanismo anticipado y que no requerirá de garantías, las cuales representaban un costo adicional para el exportador.
Por el nuevo régimen, el exportador será agente de retención del IVA. Antes de pagar a su proveedor deberá consultar una base de datos de proveedores, que le indicará si el proveedor tiene una situación normal, en cuyo caso le realizará una retención establecida (de 50% para bienes y 80% para servicios) y solicitará a la AFIP la devolución de la parte no retenida. Si el proveedor tiene alguna irregularidad, el exportador hará una retención del 100% del impuesto y no solicitará devolución del mismo. Si el proveedor estuviera como un operador apócrifo, tampoco se podrá pedir la devolución.
La vigencia del nuevo régimen es para las
exportaciones realizadas a partir del inicio de agosto
y como la solicitud de devolución se presenta a los 30 días de
concretada la operación, se aplicará desde setiembre próximo.
Por el citado decreto también se exceptúa al factor de convergencia
(que adelantó la convertibilidad ampliada al euro) del impuesto a las
ganancias.
Perspectivas
El fuerte incremento observado por la tasa de riesgo
corporativo ha aumentado notablemente el costo financiero de la renovación
de las obligaciones negociables emitidas por bancos y grandes empresas, que
deben afrontar vencimientos por unos u$s 3.700 millones en el lapso agosto-diciembre,
los cuales deberían en su gran mayoría ser cancelados de no modificarse
las condiciones actuales.
La Secretaría de Comercio Exterior se encuentra
elaborando sendos proyectos de modificación de los regímenes antidumping
y de admisión temporaria, tendiendo a una mayor protección de
la producción local frente a las frecuentes prácticas desleales
de comercio.