Sector Público
Situación
La recaudación de julio alcanzó a $ 3.858 millones, que representaron 15,9% menos que en junio y 8,7% menos que en igual mes de 2000, bajo los efectos de las altas tasas de interés y la retracción del crédito.
El déficit financiero de la Tesorería en base caja de julio alcanzó a $ 945 millones, como resultado de la diferencia entre ingresos por $ 1.601 millones y egresos por $ 2.431 millones, a lo que se adiciona el déficit de las cajas de previsión provinciales, que fue de $ 115 millones.
La recaudación impositiva al ritmo del nivel de actividad
La recaudación de julio alcanzó $ 3.858,2 millones, que representaron 15,9% menos que en junio y 8,7% menos que en igual mes de 2000, bajo los efectos de las altas tasas de interés y la retracción del crédito.
La disminución de la actividad económica y el consumo determinó una fuerte disminución del IVA, que cayó 22,4% al pasar de $ 1.630,3 millones el año pasado a $ 1.264,8 millones este año. También incidió en este resultado el incremento de 51,4% en las devoluciones del IVA a los exportadores, unos $ 60 millones más.
La recaudación del impuesto a las ganancias registró una caída de 6,8%, es decir, $ 54,9 millones menos que en julio de 2000.
Por su parte, los impuestos internos coparticipados sumaron $ 88,8 millones, lo que implicó una disminución de 29,3%.
En cuanto a los combustibles, el impuesto que grava las naftas recaudó $ 138,2 millones y otros combustibles, 140,6 millones, que representaron una baja de 19,2% y un aumento de 19,5%, respectivamente.
El sistema de seguridad social recaudó $ 831,9 millones, con una disminución de 16,3%.
En virtud del pacto fiscal con las provincias, éstas recibieron $ 1.108,8 millones, cifra similar a la de igual período de 2000, en tanto que a la administración nacional ingresaron 1.917,5 millones, 10,2% menos, y al sistema de seguridad social le correspondieron 807,6 millones, cifra inferior en 17,2% para la misma comparación.
Resultado de las operaciones de la Tesorería
El déficit financiero de la Tesorería General de la Nación en base caja alcanzó a $ 944,9 millones en julio último.
En términos comparativos, dicho déficit presentó una disminución de $ 80,6 millones con relación al alcanzado en igual período del año anterior, a raíz del comportamiento favorable de los recursos totales, que crecieron 111,9 millones, mientras que las erogaciones totales -incluyendo el déficit de las cajas de previsión provinciales- aumentaron solamente $ 31,3 millones.
La mejora en los ingresos totales se encuentra explicada fundamentalmente por la mayor percepción de ingresos corrientes. En particular los recursos no tributarios en la comparación interanual mejoraron $ 267,4 millones, en razón de que en julio de este año ingresaron 195,2 millones en concepto de ganancias por la venta de garantías sobre bonos Brady, liberadas a partir del megacanje de deuda de junio último y el producido neto del factor de convergencia, que ascendió a 73,5 millones.
Asimismo, se produjo una merma en el rubro de rentas de la propiedad por $ 210,9 millones, que obedeció a que en julio del año 2000 ingresaron 200 millones en concepto de distribución de utilidades del BCRA, no registrándose en julio de este año un recurso por ese motivo. También se registró un aumento en los ingresos por privatizaciones de 34,9 millones, que correspondieron a la venta de las acciones remanentes del Estado nacional en la Caja de Ahorro y Seguro.
En lo referente a los gastos totales, se produjo una baja en cada uno de los rubros que componen las erogaciones corrientes y de capital, a excepción de las mayores transferencias corrientes con destino a las provincias y a la ANSeS. Por otra parte, se verificó una mayor ejecución en Resto de Transferencias a Provincias por $ 67,5 millones, debido principalmente a que en julio de este año se realizaron pagos al Fondo Nacional de Incentivo Docente por 55 millones, mientras que en julio de 2000 esas erogaciones habían totalizado 9,5 millones
Los gastos figurativos corrientes experimentaron un aumento de $ 188,4 millones, basado fundamentalmente en las mayores transferencias que realizó la Tesorería a las instituciones de seguridad social -que en la comparación interanual aumentan en 214,3 millones- y una disminución en los aportes de la Tesorería con destino a la Administración Federal de Ingresos Públicos de 24,9 millones.
Los resultados de los meses de agosto y setiembre son determinantes, ya que en ellos la conducción económica espera revertir los magros resultados de julio mediante los aumentos de impuestos que empezaron a regir en agosto. Entre esos aumentos está la suba de 10 centavos en el litro de nafta, la no devolución y rebaja de ganancias, el aumento al 6 por mil del impuesto a las cuentas corrientes y la suba de 4 puntos porcentuales en los aportes patronales a las empresas de servicios que ocupan más de 40 empleados.
El efecto de los incrementos impositivos sobre
la recaudación podría relativizarse si la potencial mayor recaudación
es neutralizada por una menor actividad económica y la persistencia del
alto costo financiero. En un contexto negativo, y con el déficit de arrastre
de julio, el piso de $ 500 y el recorte de 13% podrían ser insuficientes
para equilibrar las cuentas públicas.