Informe Económico de Coyuntura

Nº 253 - Junio 2005 - AÑO 23

 ANALISIS GLOBAL

El impulso al crecimiento y las principales restricciones
Balance cambiario y suba de reservas

El impulso al crecimiento y las principales restricciones

La economía argentina continúa dando muestras de un sostenido crecimiento, a juzgar por la evolución del Estimador Mensual de Actividad Económica, que en el primer trimestre del año en curso experimentó un incremento del 8,3% con relación a igual período de 2004. También la industria manufacturera expone un incremento significativo -10,2% entre abril ´04 y abril ´05- después de la desaceleración, por paradas técnicas, que había evidenciado en el primer trimestre del año.

Otros elementos que también juegan en favor de proyectar un crecimiento importante en el 2005 están referidos al financiamiento del Estado Nacional por los compromisos de deuda pública para el corriente año, a la decisión de la justicia de Nueva York que liberó el canje de los títulos en default y a la reducción del aumento de los precios al consumidor que se verificó en abril después del preocupante incremento registrado en el primer trimestre del año.

En el caso específico del programa financiero 2005 cabe computar, en primer lugar, la fuerte aceptación de los títulos (Boden 2014) que el Estado colocó en el mercado local, por primera vez en forma voluntaria, desde la crisis del 2001. Los bonos adjudicados ascendieron a $ 1.000 millones, pero el sistema financiero ofertó fondos por una cifra cercana a los $ 2.200 millones, lo que demuestra el interés por tomar los nuevos títulos públicos. También corresponde señalar que los rendimientos son atractivos -6,5% anual más CER- dentro de las opciones existentes en el mercado local, lo que determina que, probablemente, en las próximas colocaciones los rendimientos ofrecidos sean algo inferiores.

En segundo lugar, hay que sumar la autorización del FMI para posponer el pago de los vencimientos prorrogables que debían cancelarse entre mayo ´05 y abril ´06, por un monto total de u$s 2.507 millones. De todos modos, quedan vencimientos no prorrogables por u$s 2.373 millones para lo que resta del año en curso, suma que, en principio, el gobierno estaría dispuesto a abonar en línea con el objetivo de desendeudarse gradualmente con dicho organismo multilateral. Por otra parte, la prórroga concedida amplía el horizonte temporal para firmar un nuevo acuerdo con el FMI, el cual, además, podría contener menos condicionalidades que el suscrito en setiembre de 2003.

En la evaluación de las perspectivas sobre el comportamiento de la economía argentina a lo largo de 2005, surgen también elementos que pueden actuar restrictivamente, tales como el suministro energético, la conflictividad laboral y las acciones destinadas a sostener el tipo de cambio nominal.

Los posibles problemas de suministro energético -que han sido reconocidos, recientemente, por el Gobierno- guardan vinculación con un fuerte aumento de la demanda en línea con el crecimiento del PIB, por un lado, y con bajas inversiones en los últimos años en energía eléctrica y gas, por el otro, considerando el efecto de la recesión 1998-2002 primero y la falta de adecuación de las tarifas después. En la coyuntura, los mecanismos para asegurar el balance energético se vinculan con el comercio exterior -menos exportaciones y más importaciones- aunque no sin conflicto como se observa en los casos del suministro de gas a Chile y los problemas en Bolivia precisamente por la política gasífera. A más largo plazo, se requiere incrementar las inversiones, comenzando lo antes posible. En tal sentido, el gobierno ha iniciado un proceso de readecuación tarifaria que debería finalizar en 2006 y, más recientemente, anunció que enviará al Congreso un proyecto de ley con incentivos fiscales para estimular la exploración y explotación de hidrocarburos.

En el tema de la conflictividad laboral el eje central se ubica en las demandas salariales del sector público, donde las retribuciones, en promedio y en términos reales, registran una caída del orden del 25% desde la devaluación de principios de 2002. Algo similar sucede con los trabajadores informales o no registrados, pero en este caso la capacidad de generar conflictos es prácticamente nula, máxime en un mercado laboral donde todavía subsiste una tasa de desocupación del 13%, según los datos correspondientes al primer trimestre del corriente año.

Los trabajadores registrados del sector privado, por su parte, han recuperado, en promedio, prácticamente la totalidad de la caída del poder adquisitivo post-devaluación, a favor de las sucesivas subas del salario mínimo dispuestas por el gobierno y de las mejoras obtenidas en las convenciones colectivas de trabajo. Además, el contexto en el cual las organizaciones sindicales negocian mejoras laborales, aún cuando está lejos del óptimo, ha mejorado sensiblemente si se considera que la tasa de desempleo ha disminuido sustancialmente desde el máximo de 21,5 % registrado en la primera mitad de 2002.

Por último, cabe señalar que durante el corriente año es muy posible que se verifiquen, en relación con 2004, subas en las tasas de inflación y de interés y una caída en la paridad cambiaria real. Si bien este proceso parece inexorable, el objetivo oficial es que los deslizamientos sean muy graduales, de manera de no afectar las expectativas económicas y en particular que no inhiban las decisiones de inversión, objetivo clave para asegurar el crecimiento de la economía más allá del 2005.

Balance cambiario y suba de reservas

El Banco Central publicó recientemente la estadística del balance cambiario correspondiente al primer trimestre del año, que constituye una descripción básica de la evolución del sector externo de la economía.

El balance cambiario comprende las operaciones realizadas por el mercado único y libre de cambios (MULC) y el Banco Central. Las operaciones de las entidades autorizadas con sus clientes en el MULC -solamente- registraron en el primer trimestre un superávit de u$s 921 millones, inferior en 15% al observado en igual período de 2004.

En esta comparación, se destacó una significativa sustitución de demanda del sector privado para la formación de activos externos, por las compras del Tesoro Nacional.

Dicho saldo positivo -por undécimo trimestre consecutivo- prosiguió siendo una de las principales fuentes de financiación del aumento del nivel de actividad económica que se verifica desde mediados de 2002.

Observando ya el conjunto del balance cambiario (cuadro adjunto), la cuenta corriente del primer trimestre de 2005 registró un superávit de u$s 2.356 millones, superando en 16% el excedente del mismo lapso del año anterior. Dicho superávit representó un 6% del producto interno bruto (PIB), nivel similar al registrado en el primer trimestre de 2004 y levemente mayor al del cuarto trimestre de 2004.

El saldo positivo de las transferencias por mercancías continuó siendo el principal componente del excedente de la cuenta corriente cambiaria.

El rubro de mercancías totalizó en el primer trimestre del año un superávit de u$s 3.037 millones, mayor en 12% al registrado en igual período de 2004. Los cobros de exportaciones fueron de u$s 8.103 millones (24% más) y los pagos de importaciones alcanzaron a 5.066 millones (33% más). Cabe señalar que estas cifras no coinciden con las del balance comercial, ya que éstas se computan en términos devengados (al igual que los intereses y otros rubros), mientras que los registros del balance cambiario son en términos percibidos.

A su vez, el rubro de servicios (reales, como fletes, turismo, etc.), presentó en el período un pequeño superávit de u$s 24 millones, originado por ingresos y egresos de alrededor de 1.200 millones.

Las transferencias del primer trimestre en concepto de rentas verificaron un egreso neto de u$s 795 millones, monto mayor en 12% al del mismo lapso de 2004. Esta variación se explica por un egreso menor en 17% por intereses y un egreso superior en 199% por utilidades y dividendos.

Por otra parte, la cuenta capital y financiera del balance cambiario mostró en el primer trimestre del año un déficit de u$s 1.503 millones, mayor en 31% al observado en igual período de 2004.

Ese déficit se generó básicamente en los pagos netos a organismos internacionales -especialmente al FMI por u$s 1.100 millones- y en las cancelaciones netas de préstamos financieros del sector privado.

Con respecto a los flujos de fondos con los organismos internacionales, interesa señalar:

desde la suscripción del acuerdo con el FMI de enero de 2003, el sector público y el Banco Central recibieron desembolsos por unos u$s 15.700 millones y afrontaron vencimientos por 19.900 millones, resultando un egreso neto de unos 4.200 millones en concepto de capital;

asimismo, en concepto de intereses se realizaron pagos por alrededor de u$s 3.000 millones.

En cuanto a las operaciones por préstamos financieros y líneas de crédito, durante el período las mismas alcanzaron los niveles máximos del MULC para ingresos y egresos individualmente, resultando también en el máximo de cancelaciones netas de deuda del sector privado, siendo éstas por u$s 718 millones, en gran parte por cancelaciones anticipadas.

Esta evolución implica una mejora de la estructura de financiación del sector privado:

el reemplazo por nueva financiación externa refleja las mejores condiciones financieras disponibles para los agentes;

el menor costo de la financiación interna y la mayor disponibilidad de fondos, hacen ventajosa la precancelación de deudas con el exterior.

En el primer trimestre del año se registró una baja propensión a invertir en activos externos por parte del sector privado no financiero (SPNF). Los egresos netos por formación de activos externos del SPNF sumaron u$s 159 millones.

Esta "salida de capitales" se debió fundamentalmente a fondos que normativamente deberán ser aplicados a la cancelación de servicios de la deuda externa, ya que las compras netas de libre disponibilidad fueron sustancialmente menores, ubicándose como las más bajas en la historia del MULC.

Las compras netas del Banco Central en el mercado de cambios por u$s 830 millones, absorbieron 90% del excedente del MULC y mostraron una sustancial reducción respecto de las compras por 2.800 millones del último trimestre del año anterior.

Las principales fuentes de las reservas internacionales fueron la citada monetización del superávit cambiario por parte del Banco Central, los depósitos en la autoridad monetaria de las compras de divisas del Tesoro Nacional y otros ingresos propios del Banco Central.

El aumento de las reservas internacionales del Banco Central -neto del ajuste por variaciones del tipo de pase- fue en el primer trimestre de u$s 693 millones. Por tanto, a fin de marzo de 2005 dichas reservas sumaban u$s 20.339 millones, acumulando un incremento interanual de más de u$s 5.300 millones.

Balance cambiario (en millones de dólares)

2004 2005
I Trim. Total I Trim.

Cuenta corriente cambiaria

2.032

10.144

2.356

Balance transferencias por mercancías

2.706

12.778

3.037

Pagos de exportaciones de bienes

6.522

31.208

8.103

Pagos de importaciones de bienes

3.815

18.430

5.066

Servicios

-54

-234

24

Ingresos

875

3.870

1.172

Egresos

929

4.104

1.147

Rentas

-709

-2.756

-795

Intereses

-614

-1.914

-510

Utilidades y dividendos y otras rentas

-95

-842

-284

Otras transferencias corrientes

88

356

89

Cuenta capital y financiera cambiaria

-1.148

- 4.825

-1.503

Inversión directa de no residentes

214

976

206

Inversión de cartera de no residentes

184

579

561

Préstamos financieros y líneas de crédito

-674

- 1.279

-718

Préstamos del Fondo Monetario Intern.

10

-2.050

-1.100

Préstamos de otros organismos internac.

-6

160

-12

Formación de activos externos del sector privado no financiero

924

- 2.824

-159

Formación de activos externos del sector financiero (PGC)

150

465

-78

Otras operaciones del sect. público (neto)

-3

- 297

0

Otros movimientos netos

-98

- 553

-204

Variación de reservas internacionales por transacciones

884

5.319

853