Informe Económico de Coyuntura

Nº 304 - Enero 2010 - AÑO 28

 ANALISIS GLOBAL

Las proyecciones económicas para 2010
Evolución del balance cambiario

Las proyecciones económicas para 2010

Los indicadores económicos verificados hacia fines de 2009 señalan indicios firmes de una recuperación, con respecto a las manifestaciones más negativas de la crisis global, que se evidenciaron con mayor énfasis entre mediados de 2008 e igual período de 2009. La constatación de registros más favorables alcanza a gran parte de la economía mundial, como así también a la propia economía argentina, sin dejar de reconocer, en ambos casos, la subsistencia de problemas que constituyen desafíos para el futuro próximo.

A escala internacional, se contabiliza una recuperación de los niveles de actividad económica y un incremento de los flujos de comercio exterior. Sin embargo, la permanencia de elevados indicadores de desempleo laboral en las principales economías mundiales ha impulsado la decisión de sostener las políticas de estímulo a la demanda, a través de instrumentos monetarios y fiscales. La continuidad de tales políticas preanuncia la perspectiva de una economía mundial en expansión durante buena parte del año 2010.

Los límites a dicho escenario económico van a estar determinados principalmente por los elevados registros de déficit fiscal en que están incurriendo varios países -el caso de Estados Unidos es el más notable- y por las eventuales presiones inflacionarias derivadas del propio problema fiscal y de las más que significativas emisiones monetarias que se efectuaron durante el período más severo de la crisis. Si tales riesgos se potencian, por un lado, y el problema del desempleo tiende a ceder, por el otro, es factible que comiencen a aplicarse medidas de ajuste que afecten la dinámica económica internacional a mediano plazo.

La economía argentina, por su parte, también revela indicios de alcanzar, gradualmente, mejores guarismos en los principales sectores de producción. Mas allá de las discrepancias estadísticas existentes entre la información oficial y las relevadas por la mayoría de los analistas privados, todos coinciden en que en los últimos meses los indicadores muestran señales de reactivación. Entre los sectores productores de bienes, tal tendencia puede verificarse en la industria manufacturera, en la construcción y muy especialmente, en el subsector agrícola, que proyecta un importante incremento de la cosecha -del orden del 40%- correspondiente a la campaña 2009/2010.

Las mejores condiciones que ofrece el panorama económico mundial y las proyecciones de una importante cosecha agrícola en nuestro país, hacen prever un mejor desempeño exportador para 2010, que también contribuirá a la recuperación económica local. El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que compila el Banco Central, estima un incremento de las ventas al exterior de 17 % con respecto a los guarismos finales de 2009. Por cierto, también crecerán las importaciones, de manera que se proyecta para 2010 un superávit comercial del orden de los u$s 15.000 millones, monto similar al previsto para el año que acaba de finalizar.

Los mayores flujos de comercio exterior esperados permitirán un aumento de los ingresos tributarios asociados con los mismos y en igual sentido impactará la reactivación de la actividad económica en general. El tema es relevante, visto el deterioro de la ecuación fiscal que se ha registrado a lo largo de 2009 y los recursos que exigirá el pago de la deuda pública en 2010.

Frente a tal situación, el gobierno ya adoptó algunas decisiones destinadas a promover el acceso a la financiación internacional. Por un lado, inició las gestiones formales para reabrir el canje de la deuda con los “holdouts”; también se anunció la apertura de conversaciones para negociar el pago de la deuda con el Club de París y, finalmente, la constitución del “Fondo del Bicentenario para el Desendeudamiento y la Estabilidad” por unos u$s 6.500 millones, con reservas internacionales del BCRA de libre disponibilidad, asignado a solventar compromisos con organismos multilaterales y tenedores privados de títulos.

Estas iniciativas tienden a obtener acceso a recursos financieros, circunstancia bajo las cuales el gobierno podría mantener el incremento del gasto público, de manera relativamente independiente del comportamiento de los ingresos tributarios. Por otra parte, la expansión del gasto público, sobre todo si está destinado a sectores con elevada propensión al consumo -como es el caso de la asignación por hijo, por ejemplo-, podría fortalecer los impulsos a la reactivación de la actividad económica.

En tal sentido, además, todas las proyecciones coinciden en que el producto interno bruto (PIB) experimentará un crecimiento durante 2010. Las estimaciones varían entre un incremento de 3% como surge, en promedio, del REM, a una suba del 4% como plantea la CEPAL y hasta algunos analistas privados estiman que podría alcanzarse una tasa del orden del 5%. Dicho sendero de expansión, a su vez, alienta determinadas inquietudes, entre las cuales se destaca el riesgo de un renovado efecto inflacionario, impulsado por la puja distributiva entre la rentabilidad empresarial y las demandas salariales.

Evolución del balance cambiario

El balance cambiario comprende las operaciones efectuadas por el mercado único y libre de cambios y el Banco Central, constituyendo un registro básico de la evolución del sector externo de la economía.

En el III trimestre del presente año, la cuenta corriente del balance cambiario (mercancías, servicios y rentas) arrojó un superávit de u$s 2.075 millones, monto inferior en 58% al alcanzado en igual período de 2008. Esta baja se debió principalmente al menor ingreso neto por mercancías y, en menor medida, a la reversión de los flujos por servicios.

Cabe subrayar que el superávit de la cuenta corriente cambiaria acumulada de los últimos cuatro trimestres representó aproximadamente 4% del producto interno bruto del período.

Las transferencias netas por mercancías alcanzaron en el III trimestre del año un superávit de u$s 3.159 millones, implicando una reducción de 43% respecto del saldo positivo logrado en el mismo lapso de 2008.

Los cobros de exportaciones de bienes en el período sumaron u$s 12.329 millones, mostrando una caída de 36% frente al nivel máximo registrado en igual trimestre del año precedente. Asimismo, los pagos de importaciones alcanzaron a 9.170 millones, monto 33% inferior al máximo observado en el III trimestre de 2008.

Las operaciones registradas en concepto de servicios resultaron en un egreso neto de u$s 169 millones, revirtiendo en unos 400 millones el excedente observado en el III trimestre del año anterior. Este cambio obedeció principalmente a los menores ingresos por turismo y viajes, en un contexto de reducción del turismo internacional, y a los mayores egresos por servicios de construcción.

Las operaciones por rentas en el III trimestre de 2009 mostraron una salida neta de u$s 1.171 millones, monto superior en 3% interanual, con la siguiente desagregación:

los pagos netos de intereses sumaron u$s 649 millones, 22% más, debido a los menores ingresos por la colocación de reservas internacionales a raíz de la baja de las tasas de interés internacionales;

los giros netos de utilidades y dividendos fueron de u$s 522 millones, 13% menos, destacándose en este concepto las empresas químicas y automotrices y las entidades financieras.

Por otro lado, la cuenta capital y financiera presentó un saldo negativo de u$s 2.926 millones, inferior en 42% al observado en el III trimestre de 2008.

Ese saldo reflejó, por una parte, el déficit del sector privado no financiero por u$s 2.316 millones, menor en 57% al del III trimestre del año precedente y también sustancialmente inferior al registrado en los cuatro trimestres previos, debido a la desaceleración de la demanda de moneda extranjera por cambio de portafolio privado. Esa demanda mostró una tendencia decreciente a lo largo del III trimestre hasta finalizar neutra hacia el cierre de septiembre. El déficit del sector privado no financiero sumó en 2008 u$s 20.403 millones y acumuló en los nueve meses de 2009 un total de 13.214 millones.

Por otra parte, también se registraron pagos netos de deuda del sector público y Banco Central por u$s 2.219 millones, parcialmente compensados por ingresos netos por otros movimientos.

En concepto de préstamos financieros al sector privado se registraron en el III trimestre del año ingresos netos por u$s 314 millones, destacándose los desembolsos de organismos internacionales y agencias oficiales de crédito.

Los ingresos netos en concepto de inversiones directas de no residentes totalizaron u$s 284 millones, monto menor en 63% al registrado en el III trimestre de 2008. Ese total comprendió nuevos desembolsos por 483 millones y repatriaciones por 199 millones.

En cuanto al sector financiero, sus operaciones de capital y financieras en el período bajo análisis arrojaron un egreso neto de fondos por u$s 169 millones, explicado por las cancelaciones netas de préstamos financieros.

Las operaciones del sector público y del Banco Central en el trimestre resultaron en un déficit de u$s 2.219 millones, debido básicamente al vencimiento de la cuota de amortización de Boden 2012 en agosto pasado y a cancelaciones netas con organismos internacionales.

En síntesis, puede señalarse que el superávit de u$s 2.075 millones de la cuenta corriente cambiaria fue más que compensado por el déficit de 2.926 millones de la cuenta capital y financiera, resultando una contracción de las reservas internacionales del Banco Central en u$s 851 millones. A fin de septiembre último las reservas internacionales sumaron u$s 45.348 millones.

La citada reducción de las reservas respondió principalmente al pago de capital e intereses del Boden 2012 afrontado con tenencias del Tesoro Nacional que se hallaban depositadas en el Banco Central. Ese pago fue compensado en gran parte por las compras netas de divisas del Banco Central en el mercado de cambios y por el incremento de los saldos en moneda extranjera de las entidades financieras en el Banco Central.